BRACKETS, RETENEDORES Y SANGRADO DE ENCÍAS: HECHOS

El uso de brackets o retenedores pueden hacerte más vulnerable ante la enfermedad gingival. Una buena rutina oral es la mejor manera de mantener sanos tus dientes y encías.

Si tus brackets o retenedores están colocados de forma correcta, no deberían provocar el sangrado de tus encías. Sin embargo, cuando llevas brackets debes tener un cuidado especial a la hora de mantener tus dientes y encías limpios y garantizar que eliminas de forma eficaz la acumulación de placa bacteriana.

Todo el mundo tiene placa bacteriana en la boca y, si no se elimina con un cepillado regular y efectivo, puede acumularse e irritar las encías y hacer que se enrojezcan, inflamen y sangren. Todos ellos síntomas de la enfermedad gingival.

Si detectas que te sangran las encías cuando te cepillas los dientes o usas el hilo dental, deberías decírselo a tu dentista para que te aconseje un buen tratamiento.

Del mismo modo, si sientes alguna incomodidad cuando llevas los brackets o el retenedor, debes decírselo a tu dentista para buscar una solución. Debes pensar como si fueran un par de zapatos que te hacen daño. En ese caso también los devolverías a la tienda.

Cómo afectan los brackets o los retenedores a tus encías

Llevar brackets o retenedores puede hacer que tus encías sean más vulnerables. A veces, las partículas de comida pueden quedarse atascadas dentro de ellos o a su alrededor y, si no se limpian, pueden generar la acumulación de placa bacteriana, una de las principales causas del sangrado de encías. Por eso es importante que mantengas tus dientes y tus encías limpios, especialmente cuando llevas brackets o retenedores.

Eliminar mediante el cepillado las partículas de comida de tu boca puede ayudar a detener la acumulación de placa bacteriana y una buena rutina de cuidado bucal es la mejor manera de mantener las encías sanas, los dientes fuertes y el aliento fresco. Tu dentista o higienista también te recomendará la mejor forma de limpiarte los brackets o el retenedor.