¿Quieres mantener tus encías sanas?

Las encías sanas no sangran. Si sangras cuando te cepillas los dientes podría ser indicativo de que estás desarrollando una enfermedad gingival. Si no se trata, puede empeorar y acabar provocando el enrojecimiento, la inflamación y la retracción de las encías, mal aliento (halitosis) y finalmente la pérdida de dientes. Para proteger las encías de la enfermedad gingival, debes cuidarlas mediante una buena rutina de salud oral.

Conoce más detalles sobre cómo cuidar de tus encías.